Grúas Sansón y Goliat: la tecnología del Titanic se actualiza

Las gigantescas grúas del astillero que construyó el Titanic reciben 3,6 millones para fabricar buques de Navantia
Las gigantescas grúas del astillero que construyó el Titanic, Sansón y Goliat, recibirán una inversión de 3,6 millones de euros para su modernización completa. Navantia UK lidera esta actualización en el astillero Harland & Wolff de Belfast. El objetivo es adaptar estas estructuras centenarias a la fabricación de los buques logísticos Fleet Solid Support.
Cada grúa tiene capacidad para levantar 840 toneladas. Ese margen sigue siendo imprescindible para manipular bloques de gran tamaño en la construcción naval actual. Sin esta intervención, el astillero británico no podría integrarse de forma fluida en la cadena de producción del programa naval.
840 toneladas de carga y un pasado que pesa: qué cambiará en Sansón y Goliat
La renovación abarca revisión de motores, sustitución de cables eléctricos y reparaciones estructurales. También incluye tareas de mantenimiento mecánico, eléctrico e hidráulico. El plan busca que ambas grúas operen sin contratiempos con piezas de grandes dimensiones.
La paradoja es evidente. Dos símbolos industriales asociados al Titanic necesitan ahora una puesta al día tecnológica para sostener un programa naval del siglo XXI. La construcción del primero de los tres buques Fleet Solid Support avanza principalmente en Navantia Puerto Real, con apoyo de astilleros en España e Inglaterra.
Belfast debe quedar preparado para recibir y mover componentes pesados sin generar cuellos de botella. Esa coordinación entre centros españoles y británicos define el modelo industrial del consorcio.
98,5 millones de libras detrás de una estrategia de recapitalización naval
La actualización de Sansón y Goliat forma parte de una inversión más amplia de 98,5 millones de libras, equivalentes a unos 115 millones de euros. Esta recapitalización total apunta a modernizar el astillero de Belfast para construir buques militares y comerciales.
La compra de Harland & Wolff por parte del grupo español reforzó la integración de estas instalaciones en su estrategia industrial. El programa de los tres buques logísticos adjudicados en Reino Unido distribuye la carga de trabajo entre centros españoles y británicos.
Los buques Fleet Solid Support tendrán como misión abastecer en alta mar al Grupo del Portaaviones de la Royal Navy. Transportarán municiones, repuestos, alimentos y otros recursos esenciales para operaciones prolongadas.
De emblema turístico a pieza operativa en la cadena de suministro naval
La intervención mantiene en servicio dos activos con valor histórico para Belfast. Las gigantescas grúas del astillero que se hicieron famosas por el Titanic seguirán siendo un emblema de la ciudad. Al mismo tiempo, conservarán una función operativa real dentro de una cadena de fabricación multinacional.
Este equilibrio entre conservación patrimonial y productividad industrial define el proyecto. El astillero no puede quedarse como mera atracción turística si pretende competir en contratos navales internacionales.
La coordinación entre Puerto Real y Belfast refleja cómo Navantia gestiona una red de astilleros distribuida en dos países. Esa arquitectura permite optimizar recursos, pero exige que cada nodo mantenga estándares técnicos compatibles.
Próximo paso: que el astillero de Belfast certifique su integración en el programa de 2026
La inversión de 3,6 millones de euros debería concretarse en obras ejecutadas durante los próximos meses. La prioridad es que Belfast esté listo para recibir bloques del primer buque Fleet Solid Support sin retrasar el calendario general del programa.
La pregunta que queda en el aire es si esta modernización puntual bastará para que Harland & Wolff compita por contratos adicionales más allá de los tres buques ya adjudicados. El astillero necesita demostrar que puede operar como centro productivo sostenible, no solo como apoyo puntual a la fabricación española.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto pueden levantar las grúas Sansón y Goliat?
Cada una tiene capacidad para 840 toneladas, un margen necesario para manipular bloques de gran tamaño en la construcción naval moderna.
¿Dónde se construye principalmente el primer buque Fleet Solid Support?
La construcción principal avanza en Navantia Puerto Real, con apoyo de astilleros en España e Inglaterra, incluyendo Belfast para componentes específicos.
¿Cuál es la inversión total de recapitalización del astillero de Belfast?
98,5 millones de libras, equivalentes a unos 115 millones de euros, destinados a actualizar el astillero para buques militares y comerciales.
Información publicada originalmente por Cadena de Suministro.