Plastic Packaging Tax: el cambio que redefine el reciclaje

La industria del empaque logístico enfrenta un punto de inflexión regulatorio que redefine qué cuenta como material reciclado. A partir del 1 de abril de 2027, el Plastic Packaging Tax del Reino Unido exigirá que solo el material PCR (post-consumer recycled) cumpla el umbral del 30% de contenido reciclado, descalificando por completo el contenido PIR (pre-industrial recycled). Esta distinción obliga a fabricantes y operadores logísticos a revisar sus cadenas de suministro de fleje y amarre.
El cambio no es menor. Hasta ahora, muchas empresas cumplían el requisito usando plástico PIR, proveniente de desperdicios de producción. La nueva normativa solo reconocerá el PCR, derivado de residuos que ya cumplieron su ciclo como producto de consumo. Quienes no adapten sus materiales antes de la fecha límite enfrentarán cargos fiscales adicionales.
35% de PCR: la apuesta de Mosca por anticiparse a Europa
Ante este escenario, Mosca lanzó un fleje de polipropileno gris con al menos 35% de contenido PCR. Esta cifra supera el umbral británico del 30% y se alinea con la futura Packaging and Packaging Waste Regulation (PPWR) europea, que proyecta exigir ese mismo porcentaje para empaques de transporte.
El color gris no es casual. Los materiales PCR provienen de residuos domésticos con tintas, etiquetas y pigmentos mezclados, lo que hace inviable producir plásticos de tonos claros. El gris funciona como indicador visual del origen reciclado del producto.
Planificación dual: Reino Unido y mercado europeo
La doble presión regulatoria convierte al fleje de PCR en una apuesta estratégica para empresas que operan en ambos mercados. Adoptar estos materiales ahora permite simplificar la planificación de cumplimiento y evitar sanciones cuando entren en vigor las normativas.
La PPWR europea aún está en proceso de aprobación, pero su dirección es clara. El transporte de mercancías necesitará empaques con contenido PCR verificable, y los proveedores que ya ofrezcan soluciones posicionados tendrán ventaja competitiva.
¿Tu cadena de suministro ya auditó su contenido de PCR?
La transición de PIR a PCR no es un simple cambio de etiqueta. Implica reconfigurar proveedores, certificaciones y controles de calidad en toda la línea de embalaje. La pregunta que queda en el aire es directa: ¿cuántas empresas logísticas han comenzado ya ese proceso?
Información publicada originalmente por Logistics Business.