Puerto de Rotterdam: el sector energético impulsa el tráfico

El puerto de Rotterdam cerró septiembre con 323,2 millones de toneladas movidas en lo que va de año, un crecimiento del 0,9% que se apoya casi por completo en los productos energéticos. El mayor hub de Europa mantiene el pulso pese a la congestión de muelles y a un comercio mundial marcado por la guerra en Oriente Próximo.
Rotterdam gana un 0,9% pese a la caída del trasbordo de contenedores
El tráfico de contenedores se mantiene plano: 10,7 millones de TEU, apenas un 0,1% más que en 2025. Las importaciones hacia el hinterland crecen un 8,9% y las exportaciones un 1%.
El problema está en el trasbordo, que se desploma un 20%. La autoridad portuaria holandesa atribuye la caída a la congestión de muelles que arrastra desde el año pasado: las "restricciones de capacidad" están desviando ese tráfico hacia otros puertos de la región.
El carbón vuelve: +15,3% por la guerra y el bloqueo de Ormuz
El granel sólido alcanza 50,4 millones de toneladas, un 2,1% más. La palanca es el carbón, con 14,5 millones de toneladas y un repunte del 15,3%.
Rotterdam lo explica por dos factores: cierta recuperación de la producción siderúrgica europea tras un 2025 "excepcionalmente improductivo", y el alza de la demanda de carbón térmico derivada de la guerra en Oriente Próximo, el bloqueo del estrecho de Ormuz y el encarecimiento del gas.
El hierro y la chatarra, el producto de mayor volumen del segmento, caen un 6%. El puerto lo achaca a las interrupciones estivales en las vías navegables del Rin y el Danubio.
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El granel líquido marca el ritmo con 150,9 millones de toneladas
El segmento de mayor peso crece un 3,1%. El estrangulamiento del petróleo procedente de Oriente Próximo ha obligado a las refinerías europeas a acelerar la importación y el procesado de crudo.
Resultado: el crudo sube un 2,1% y sus derivados un 11,1%. La carga general no contenerizada, en cambio, retrocede un 1,4% hasta 23,7 millones de toneladas: el ro-ro aguanta con un +0,7% (19,5 millones), pero el resto de mercancías cae un 10,2%.
Cómo afecta a los operadores que trabajan con el norte de Europa
Para cargadores y transitarios españoles, el dato práctico es doble. La congestión de muelles en Rotterdam sigue desviando trasbordos a puertos alternativos, lo que puede abrir opciones de escala y tarifas en terminales regionales competidoras.
Y el tirón energético confirma que la geopolítica manda en los flujos: más crudo y derivados entrando por el norte de Europa significa capacidad absorvida por ese tráfico, con el consiguiente efecto en espacios y plazos para el resto de mercancías.
Claves para el sector: congestión y energía en Rotterdam
- Trasbordo de contenedores: vigilar si la caída del 20% se prolonga en el cierre anual y qué puertos regionales capturan ese tráfico.
- Congestión de muelles: las "restricciones de capacidad" admitidas por la autoridad portuaria no tienen fecha de solución anunciada.
- Carbón y crudo: el repunte energético depende del conflicto en Oriente Próximo y del precio del gas; cualquier cambio en Ormuz alterará los flujos.
- Rin y Danubio: las interrupciones fluviales del verano lastraron el hierro y la chatarra; conviene seguir su evolución estacional.
Información publicada originalmente por El Mercantil.
Imagen: Rotterdam Ahoy, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons